Peregrinación

Oficina del Peregrino

La Oficina del Peregrino es el lugar de acogida y recibimiento a los peregrinos que llegan a Santiago y que han caminado o han venido en bicicleta o a caballo hasta la Tumba del Apóstol Santiago el Mayor. Aquí se estampa el sello final del Camino, el de la Catedral de Santiago, en las “credenciales de peregrino” y donde se expide el certificado tradicional de la peregrinación, la conocida “Compostela”.

NOTA DEL CABILDO DE LA CATEDRAL DE SANTIAGO A LAS ASOCIACIONES Y OTRAS INSTITUCIONES QUE EMITEN CREDENCIALES PARA LOS PEREGRINOS QUE REALIZAN EL CAMINO DE SANTIAGO

Oficina de Acogida al Peregrino: Rúa Carretas, 33 – CP 15705. Santiago de Compostela

Teléfono: 0034 981 568 846

HORARIO:

Semana Santa y desde el 1 de abril al 31 de octubre: abierta de 8:00 a 20:00 horas (la hora de cierre se puede adelantar hasta 60 minutos, en función de la afluencia).

En invierno, desde el 1 de noviembre hasta 31 de marzo (excepto Semana Santa): abierta de lunes a domingo de 10 a 19 h.

(Cerrado los días 25 de diciembre y 1 de enero).

La Peregrinación a Santiago de Compostela

ORACIÓN DEL PEREGRINO

Apóstol Santiago, elegido entre los primeros, tú fuiste el primero en beber el cáliz del Señor y eres el gran protector de los peregrinos: haznos fuertes en la fe y alegres en la esperanza, en nuestro caminar de peregrinos siguiendo el camino de la vida cristiana y aliéntanos para que, finalmente, alcancemos la gloria de Dios Padre. Amén.

El Camino de Santiago, Primer Itinerario Cultural Europeo y Patrimonio de la Humanidad, es una de las más antiguas y principales vías de peregrinación de la cristiandad. Desde el descubrimiento del sepulcro del Apóstol Santiago, innumerables peregrinos se han puesto en camino hacia Compostela, para venerar sus reliquias, conformando así toda una cultura jacobea a lo largo de Europa.

Peregrinar es un rito común a la inmensa mayoría de las religiones. Santiago es una de las tres grandes ciudades de peregrinación del cristianismo, junto a Jerusalén y Roma. Cuando los cristianos europeos ven amenazada su fe por el avance del Islam, se afirman en ella peregrinando hacia el recién descubierto Sepulcro del Apóstol Santiago, a partir del siglo IX. Así se crearon paso a paso rutas que conducían a Santiago de Compostela, dando lugar una forma de unidad entre los diferentes países y regiones europeos. Los siglos XII y XIII fue la época dorada de la peregrinación a Santiago. Posteriormente, el Renacimiento y la Reforma se vieron acompañados por ataques al fenómeno jacobeo que, sin embargo, se mantuvo en pie, aunque con menor afluencia de peregrinos. La Bula de León XIII “Deus Omnipotens”, que verificaba la autenticidad de las reliquias apostólicas, significó un nuevo impulso a la peregrinación jacobea, creciendo a lo largo del siglo XX hasta nuestros días, en los que la peregrinación se muestra con fuerza y en auge.

La peregrinación a Santiago nos conduce a la Tumba de un Apóstol, uno de los doce que formó parte del círculo íntimo de Jesucristo y que fue responsable de la evangelización de Hispania, es decir, fue el transmisor de la fe original recibida de Jesús.

El camino

Existen distintas rutas para peregrinar a Santiago. Tradicionalmente, el peregrino partía de su hogar para llegar a la “Casa de Santiago”, la Catedral, y por lo tanto sería difícil establecer todas las rutas de peregrinación. El Camino de Santiago no es un fin en sí mismo, sino un medio para llegar a la meta: la Tumba de Santiago. Sin embargo, podemos decir que existen varias rutas destacadas y tradicionales que concentran la afluencia de peregrinos:

El Camino Francés

Ruta más frecuentada hoy en día y que entra en la Península por Roncesvalles, pasando por Pamplona, Logroño, Burgos, León, Astorga, Ponferrada, entrando en Galicia por O Cebreiro.

El Camino del Norte

Bordea la costa cantábrica, pasando por Irún, San Sebastián, Bilbao, Santander, Gijón, Avilés y entrando a Galicia desde Ribadeo.

El Camino Primitivo

Parte de Oviedo y conduce al peregrino hacia Santiago por el interior de Asturias, pasando por Lugo y uniéndose en su último tramo al Camino del Norte y al Camino Francés.

El Camino Inglés

Así conocido por la afluencia de peregrinos de las islas británicas, que viajaban por mar desembarcando en A Coruña o Ferrol y desplazándose desde allí a pie.

El Camino Portugués

Discurre por distintas rutas en Portugal (interior y costa) hasta entrar en territorio gallego por Tui.

La Vía de la Plata

Procede de Sevilla, Mérida, Zamora y que entra en Galicia por Ourense.

La peregrinación debe prepararse desde distintos puntos de vista: el físico, el espiritual y también informándose en la Oficina del Peregrino de Santiago, en los Obispados, en las Cofradías de Santiago, en las Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago, en las que antiguos peregrinos o personas cercanas a la peregrinación pueden facultar datos interesantes y consejos prácticos.

Llegada y estancia en Santiago

 

Ritos del peregrino

ABRAZO AL APÓSTOL

Todos los días: 9:30h a 13:30h / 16:00h a 19:30h

VENERACIÓN DEL SEPULCRO DEL APÓSTOL SANTIAGO

Todos los días: 7:00h a 20:30h

Rodea el templo hasta la fachada principal, la del Obradoiro. Mira su grandiosidad: por fin estás aquí, donde soñaste. Haz la señal de la Cruz, comienza a ascender las escaleras, sin prisas: es la meta, es el momento de disfrutar cada paso que des. ¡Qué alegría cuando me dijeron vamos a la casa del Señor! Ya están pisando nuestros pies tus umbrales Jerusalén.

Entrando en el templo, te recibe esta magnífica obra del románico que representa la Historia de la Salvación. A la izquierda, el deseo de la venida de Cristo, simbolizado por cuatro profetas del Antiguo Testamento. A la derecha, el anuncio de Cristo por cuatro Apóstoles; es el Nuevo Testamento. En medio está el Señor, rodeado de su gloria. Él es el templo, el mediador entre Dios y los hombres, el sacerdote. Él sostiene la puerta, Él nos pone en comunicación con la vida divina, por Él entramos en la verdadera vida a través de la fe. En la columna central, el parteluz, Santiago, el Apóstol, el enviado de Cristo que nos ha transmitido esa fe. Entra por la fe, por la puerta, que es Cristo, diciendo: “Creo en un solo Dios…”

La vista nos lleva al Altar Mayor, que rodeamos por el lado derecho para subir a dar un abrazo a la imagen del Apóstol que preside el templo. ¡Gracias amigo Santiago, hermano Santiago, por ayudarme a llegar hasta aquí! ¡Gracias por tu persona, por tu compañía, por tu testimonio, por tu legado!

Bajo el altar está la cripta, la verdadera meta del Camino: los muros de la antigua tumba y en medio la urna que contiene los restos del Apóstol. Y estás aquí, Santiago, en este extremo del mundo. Hasta aquí has llegado para anunciarnos a Cristo, y aquí permaneces para alentar nuestras búsquedas y nuestra fe. Fortalece mi fe, mi vida cristiana, que tantas veces parece apagarse. Tú el fuerte, tú el intrépido, tú el Hijo del Trueno.

Verás confesionarios repartidos por todo el templo y confesores en diferentes idiomas. En el Camino has descubierto tus heridas, tus infidelidades, tus pecados. En el sacramento de la Penitencia pones tu vida y tu pecado en las manos amorosas y sanadoras de Cristo, para que Él renueve tu existencia. Misericordia, Dios mío, por tu bondad, por tu inmensa compasión borra mi culpa. Oh Dios, crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme.

Peregrinos de tantos lugares, de tantos idiomas, nos hemos reunido alrededor de tu Mesa, Señor, de tu Eucaristía. Para sentarnos junto a ti como tantas tardes se sentó Santiago, para estar contigo, para escucharte, para aprender de ti, para que nos alimentes y fortalezcas con tu propia vida, con tu propio Cuerpo.

Cuando acabes, sal de la Catedral por la puerta Sur, la Puerta de las Platerías. Fíjate en la fachada. En el parteluz, entre los arcos de las dos puertas, hay un Crismón, símbolo de Cristo. Pero las letras están al revés: la Alfa se ha vuelto Omega, y viceversa. El fin se hace principio. La meta del Camino es ahora el comienzo de otro camino, de la nueva vida que empiezas.

Año Santo

El Año Santo o Año Jubilar Compostelano es un tiempo en el que la Iglesia concede singulares gracias espirituales a los fieles, a imitación de lo que la Biblia dice del año jubilar de los israelitas: Cada 7 años era Año Sabático, en él recuperaba las tierras quien las había vendido por necesidad y los esclavos adquirían la libertad. Cada 50 años era Año Jubilar (Lv, 25).

Jesús dice que Él viene a anunciar un año de gracia del Señor (Lc, 4,16).

La Iglesia Compostelana, con su Año Santo, concede también un especial año de gracia.

Es Año Santo compostelano cuando el 25 de julio, Conmemoración del Martirio de Santiago, coincide en domingo. Se produce con la periodicidad 11, 6, 5, 6 años. Tiene su origen en 1122, con el Papa Calixto II, confirmado posteriormente por el Papa Alejandro III en la Bula “Regis aeterni” de 1179, confiriéndole perpetuidad.

La Sede de Pedro alabó reiteradamente a lo largo de los siglos la peregrinación a Santiago y el Año Santo.

“Nos exhortamos a todos amadísimos hijos a seguir esa vía de fidelidad evangélica, de autenticidad cristiana y de iluminada esperanza que, a través de los siglos, ha guiado a tantas almas hasta el Templo Compostelano”. (Pablo VI: A. St 1971).

“Comparto la alegría…por el tiempo de gracia y perdón que el Señor se digna conceder, una vez más, a la querida comunidad de España y de toda la cristiandad…que el Jubileo sea para todos ocasión de verdadera reconciliación”. (Juan Pablo II: A St 1982).

“Invito a los peregrinos a que hagan acopio de las sugestivas experiencias de fe, caridad y fraternidad que encuentren en su andadura, a que vivan el Camino sobre todo interiormente, dejándose interpelar por la llamada que el Señor hace a cada uno de ellos. Así podrán decir con gozo y firmeza en el Pórtico de la Gloria: «Creo»”. (Benedicto XVI: A St 2010).

Para ganar el Jubileo se requiere:

  • Visitar la Tumba del Apóstol en la Catedral y rezar alguna oración.
  • Recibir el Sacramento de la confesión (ya se en la catedral o en cualquier otro lugar quince días antes o después).
  • Recibir la Comunión. Esta Indulgencia es aplicable a los difuntos.

Ni la Gracia del Jubileo ni la peregrinación están vinculadas, de suyo, a la Compostela. Se puede ganar el Jubileo viajando por cualquier medio y es posible recibir la Compostela sin ganar el Jubileo.

Indulgencia plenaria, que se puede lucrar una vez al día (aplicable a los difuntos), con estas condiciones:

  • Visitar la Catedral recitando alguna oración vgr. Padrenuestro y Credo, orando por las intenciones del Romano Pontífice.
  • Recibir los sacramentos de la confesión (puede ser 15 días antes o después) y la sagrada comunión.

Facultades para confesores:

  • Confesar en la Catedral, en las parroquias de la Ciudad y en el Monte del Gozo, todos los sacerdotes con licencia para confesar.
  • Absolver de “censuras” excepto las reservadas a la Santa Sede (v. CIC c 1367, 1370, 1378, 1382 y 1383) pero con las facultades que otorgan los cc 976 y 1357.
  • Conmutar y dispensar de votos en las condiciones establecidas por la Iglesia.

Acogida Cristiana en el Camino

La Acogida Cristiana en el Camino (ACC) es el empeño de un significativo número de Diócesis y de albergues de Iglesia (parroquiales, de órdenes religiosas, de cofradías…) por mejorar su atención a los peregrinos del Camino de Santiago. Es verdad que la peregrinación a Santiago ha crecido y ha cambiado mucho en los últimos años. La motivación religiosa no es la única, y para muchos peregrinos no es la fundamental. Sin embargo lo es para un importante número de ellos, que buscan una mejor atención religiosa y espiritual. Y en definitiva Cristo -Camino, Verdad y Vida- sigue y seguirá saliendo al encuentro de todo hombre que se hace peregrino y proponiéndole su Evangelio de salvación. La Iglesia ha estado implicada desde el principio en la hospitalidad a los peregrinos. Actualmente tienen un peso en esta hospitalidad otros agentes que hace treinta años no estaban presentes en el Camino: instituciones, organizaciones altruistas, empresas privadas… Justamente ahora que los aspectos de atención humanitaria están mejor garantizados por esta oferta tan plural, surge la necesidad de ofrecer una acogida más identificada. Cada uno debe estar en el Camino como lo que es, y la Iglesia está para hacer presente a Cristo y conducir a un encuentro con él, porque cree firmemente que sólo él sacia de verdad el hambre y la sed, cura de verdad las heridas del alma, y alivia el cansancio del corazón del hombre. Que él es la meta y el sentido de todo peregrinar humano.

La ACC no es una organización instituída sino un conjunto de personas que compartimos ilusiones y trabajos. En ella estamos implicados:

– La Oficina de Atención al Peregrino de Santiago de Compostela

– La Comisión Interdiocesana de delegados del Camino de Santiago

– Una serie de comunidades religiosas, masculinas y femeninas, que realizan acogida en el Camino: benedictinas, agustinas, cistercienses, franciscanos, dominicos…

– Diversos párrocos y albergues parroquiales

– Hospitaleros que dedican su tiempo y su entusiasmo a atender a los peregrinos en albergues de Iglesia e intentan acompañarles en el camino de la fe.

Si crees que tu albergue o parroquia debería participar en esta iniciativa, escríbenos a: info@acogidacristianaenelcamino.es

Más información en acogidacristianaenloscaminosdesantiago.org