Este domingo 7 de junio, la catedral acogió la eucaristía en la solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre dde Cristo, el Corpus Christi, que fue presidida por el Deán, Don Manuel Jesús Formoso. En su alocución a los asistentes, el deán transmitió el saludo del Arzobispo compostelano, quien no pudo presidir los actos al encontrarse en Madrid participando en la visita pastoral que el papa León XIV realiza estos días en España.
Durante su homilía, el Deán recordó el profundo significado de la solemnidad del Corpus Christi, una festividad que invita a los creyentes a contemplar a Jesucristo como “pan de vida” y presencia permanente que acompaña al pueblo cristiano. El deán destacó que la Eucaristía no solo debe ser adorada, sino también vivida a través de un compromiso real con los demás.
“Cristo no permanece encerrado en el templo. Sale al encuentro de la vida cotidiana, ilumina nuestras heridas y nos impulsa a transformar la sociedad con la fuerza humilde del amor”, afirmó durante su intervención.
La celebración contó con el acompañamiento musical de la Escolanía. Al finalizar, dio inicio la procesión eucarística, que llevó al Santísimo Sacramento por las calles de la ciudad, en la histórica custodia de la catedral, del siglo XVI.
