La Catedral de Santiago presenta en el Palacio de Gelmírez la exposición Iacobus

 

La Catedral de Santiago acoge desde hoy una nueva exposición temporal en el marco del espacio medieval de la Sala de Ceremonias del Palacio de Gelmírez. Bajo el título de Iacobus, la muestra quiere ser una iniciativa cultural de divulgación de la figura del Apóstol Santiago el Mayor, como uno de los doce discípulos de Jesucristo, transmisor de la fe cristiana, origen y razón de ser de la Catedral y de la ciudad de Santiago.

La exposición, que estará abierta hasta el 30 de noviembre, está incluida en cualquiera de las modalidades de visita que ofrece el Museo Catedral de Santiago. Iacobus está organizada por la Fundación Catedral de Santiago, en el marco de las actividades conmemorativas del Año de la Fe que la Iglesia celebra en estos meses, y su comisario es Ramón Yzquierdo Peiró.

En la exposición se pueden observar los diferentes tipos iconográficos del Apóstol, a través de una selección de obras de arte, procedentes en su mayoría del propio Museo Catedral, pero también de otros lugares cercanos a Santiago, como Noia o A Pobra do Caramiñal, y otras instituciones, como el Concello de Santiago o el Museo das Peregrinacións e de Santiago. El hilo conductor es la figura del Apóstol Santiago, su vida, la tradición jacobea, el papel que ésta ha desempeñado en la creación de una Catedral y una ciudad que es meta de peregrinos y patrimonio de la humanidad; y la evolución de las representaciones del Apóstol a lo largo de la historia. Así, las piezas expuestas son un buen ejemplo de las diferentes influencias y estilos artísticos, nacionales e internacionales.

Recorrido expositivo

Iacobus tiene su inicio, de manera simbólica, a los pies del Pórtico de la Gloria, siendo el Santiago sedente del parteluz la primera pieza, el punto de partida de la exposición. El recorrido expositivo permite trazar una línea continua a lo largo de los siglos poniendo de relieve los diferentes estilos artísticos y las manera de representar al Apóstol Santiago. Va a permitir que algunas de las principales piezas del patrimonio cultural de la Catedral puedan ser vistas con una proximidad al público que no tienen en sus ubicaciones originales, como las obras procedentes del retablo de Reliquias de la Catedral, entre las que destacan el Santiago Peregrino de G. Coquatrix o el de I. Roucel, dos valiosas piezas realizadas en talleres reales parisinos en el siglo XIV y primeros años del XV respectivamente.

También se ha querido señalar la conmemoración de la peregrinación de San Francisco de Asís, con el cuadro de San Francisco ante el Altar del Apóstol, obra de Plácido Fernández Arosa, del siglo XVIII, que procede del Convento de San Francisco, como ejemplo de los millones de peregrinos que han llegado a los pies del Apóstol Santiago en estos últimos 800 años.

Destaca de forma especial el montaje que se ha realizado, expresamente para esta exposición, recuperando el antiguo retablo de la vida de Santiago que estuvo situado en un altar lateral del la actual Capilla de San Fernando. Este conjunto se fue formando a lo largo de los siglos, incorporando el llamado Retablo ‘Goodyear’ (una de las piezas más importantes de las colecciones de arte de la Catedral, única en el mundo, que consta de cinco paneles de alabastro policromado montados sobre madera, y que fue ofrenda al Apóstol en el año 1456), el Tríptico con escenas de la Pasión del Señor realizado en óleo sobre tabla por el Maestro Fadrique en el siglo XVI, y el relieve en madera de la Aparición de la Virgen del Pilar a Santiago, atribuido a Diego de Sande, importante escultor del barroco compostelano. En época contemporánea se deshizo este altar, pasando las dos primeras piezas a formar parte, individualizadamente, de los fondos del Museo Catedral, mientras que la tercera terminó, tras diversas vicisitudes, depositada en la Casa Sacerdotal de Santiago.

Junto a las piezas escultóricas, se exponen valiosas obras del Archivo catedralicio, como el Tumbo B, realizado hacia 1326 o la Historia del Apóstol Santiago, de M. Castellá Ferrer, publicada en Madrid en el año 1610. También se podrá consultar íntegramente el Códice Calixtino, a través de una aplicación informática, en pantalla táctil.

Se trata, en definitiva, de ofrecer un completo análisis de la figura de Santiago, acercándola al público a través del arte, permitiendo una mejor comprensión del porqué, casi 1200 años después, Compostela sigue siendo un foco de atracción para millones de fieles y peregrinos que acuden cada año a su Tumba. Además, se editará una publicación conmemorativa.

Esta iniciativa cultural, gestionada desde la Fundación Catedral de Santiago responde al programa de puesta en valor y divulgación de la Catedral y su patrimonio iniciado en 2011, con motivo del 800 Aniversario de la consagración de la Catedral de Santiago, cuando se organizaron las exposiciones Domus Iacobi y Ceremonial, fiesta y liturgia en la Catedral de Santiago.